A la hora de comprar pintura para madera, además de saber elegir el producto que mejor se adecue a las propiedades del mueble interior, debemos tener algunos aspectos en cuenta para lograr un buen acabado y no perjudicar la madera de la que esta hecha. Hay una serie de errores comunes que cometemos al pintar muebles de madera de interior y que pueden estropear el resultado de tu trabajo.
No preparar la madera antes de pintar el mueble
Si el mueble estaba pintado o barnizado anteriormente, lo mejor es quitar el acabado antiguo, especialmente si tiene varias capas o es barniz viejo y estropeado. La nueva pintura para madera puede desprenderse al aplicar las capas externas.
Si el mueble es de madera en crudo o natural, la madera tiene que estar libre de los "pelitos" y pequeñas astillas que a veces tiene el material nuevo. Por ello es necesario lijarlo y retirar el polvo generado con un paño o trapo que no deje pelusa.
No usar imprimación o base selladora sobre los muebles
Este quizás es el error más común y uno de los que más perjudica la madera, ya que este tipo de pintura sella los poros de la superficie, evitando que la madera natural "respire", la pintura no se adhiera correctamente y aparezcan burbujas que acabarán haciendo que la pintura se caiga.
No lijar entre capa y capa en el proceso de pintar el mueble
Para pintar como un profesional debes lijar, ya que siempre quedan imperfecciones en la superficie pintada. Si lijamos muy suavemente, conseguimos que estas pequeñas imperfecciones desaparezcan. En acabados de tipo rústico no tiene tanta importancia, pero sí si lo que quieres es un mueble liso y perfecto. Después, hay que retirar el polvo con un paño que no deje restos.
Para saber si la madera está lista, pasa la mano en círculos por la superficie y comprueba que esté suave y lisa.
No respetar los tiempos de secado de la pintura
Este factor es aplicable tanto a la pintura para madera como para el resto de aplicaciones. La paciencia es la madre de la ciencia, y es importante que nos ajustemos a las instrucciones del fabricante porque los tiempos de secado son diferentes dependiendo de los componentes de los barnices.
No proteger el mueble cuando esté pintado
Ya sea con una capa de cera incolora o un barniz protector, es importante proteger el acabado de los muebles pintados. Dará más luminosidad y protegerá la pintura de pequeños arañazos y manchas de líquidos u otros productos. En el caso de la cera, además, es muy sencillo renovarla, importante para el mantenimiento de tus muebles.
Pintar el mueble al sol o al aire libre
El sol y el aire pueden estropear tu trabajo cuando estás pintando muebles de interior. El sol acelera el secado de la pintura pero hay algunas que tienen componentes que reaccionan al sol directo de forma que se resquebrajan, forman ampollas o burbujas. Cuando esto ocurre es muy molesto y pesado recuperar el acabado. Además, la brisa o un ligero viento puede llevar hasta tu pintura restos de polen u hojas, que también estropeará el acabado. Y no te olvides de pequeños insectos.
Por otra parte, el secar rápidamente, te impedirá algunos retoques cuando la pintura aún este húmeda. Así es que, si quieres trabajar al aire libre, asegúrate que el sol no es incompatible con los productos que uses y busca un lugar que esté bien resguardado.
