jueves, 1 de octubre de 2015

Restaurando muebles (Parte II)

Siguiendo con el breve tutorial sobre restauración de muebles con pintura para madera, en esta segunda y última parte detallaremos los pasos para finalizar la obra de restauración como un verdadero profesional.

1. Lijar


Cuando el mueble se ha secado correctamente, se debe lijar toda la superficie con lana de acero, esta vez, con un grano medio y siempre en sentido de la veta de la madera; sin ejercer mucha presión para evitar el desgaste del color logrado con el tinte. Culminado el proceso de lijado, es necesario eliminar el polvillo con una brocha seca y suave.

2. Protección de la nueva superficie


El paso siguiente es proteger la madera y para ello emplearemos un tapaporos sobre toda la superficie con el fin de impermeabilizarlo y protegerlo de los parásitos que afectan a la madera, aunque muchos de los tipos de pintura para madera actuales ya aportan este tipo de protección.

Se debe mezclar por partes iguales el producto con disolvente universal y mezclar muy bien antes de aplicar sobre toda la superficie del mueble, también con brocha y luego dejar secar durante tres horas.

pintura para madera
Una vez seco volveremos a lijar la superficie, de manera muy suave porque buscamos sacar el exceso de tapaporos que no haya sido absorbido por la madera, con el lijado veremos que sale un polvillo blanco que luego habrá que quitar, limpiando con la brocha, igual que en pasos anteriores.

Este proceso lo repetiremos dos veces más, para obtener tres capas de impermeabilizante y en cada una de ellas lijaremos con lana de acero para luego limpiar con la brocha limpia y seca.

3. Barnizado


Lo último será barnizar el mueble, pudiendo elegir entre varios tipos: satinado o mate, incoloro o con tinte.

El proceso de barnizado lleva varias capas, siendo la primera de ella muy ligera. Para aplicar el barniz se recomienda utilizar una brocha plana y ancha que permite cubrir mayor superficie sin recargar demasiado de producto y provocar relieves, para ello es importante escurrir el exceso de la brocha antes de sacarla de la cubeta.

Luego de haber aplicado la primer capa de barniz se deberá dejar secar el mueble por unas 48 horas, luego de ese lapso de tiempo se lijará suavemente con lana de acero de grano medio toda la superficie barnizada; limpiamos el polvillo, esta vez con un paño limpio y suave y ligeramente humedecido. Aplicar una segunda capa de barniz en sentido de la veta de la madera y dejar secar. Ya tenemos nuestro mueble restaurado listo.

Restaurando muebles (Parte I)

Todos tenemos en nuestro hogar muebles de madera que por el uso o simplemente por el paso del tiempo se han estropeado, cambiado su color, perdido el brillo o han aparecido feas rayas sobre la cubierta que nos obligan a tapar la madera con un mantel. Cuando un mueble de madera de estropea no es necesario cambiarlo ni enviarlo a un taller, ahora puedes realizar la renovación y restauración de cualquiera de tus muebles con un poco de pintura para madera y unos cuantos trucos.

Material


El listado de materiales que necesitas tener antes de empezar la tarea es:


  • Brocha y pincel
  • Tinte y pintura para madera
  • Barniz y disolvente
  • Tapaporos
  • Lana de acero
  • Muñequilla de algodón
  • Cubeta

1. Preparar la superficie:


Lo primero que se debe hacer es preparar la superficie del mueble para que pueda ser teñida de manera uniforme; para ello deberemos comenzar con un primer lijado. Si estaba pintada con una pintura para madera requerirá de mayor esfuerzo y mayor número de pasadas mientras que si se trataba de una superficie virgen que nunca había sido teñida o barnizada, la tarea será mucho más rápida y sencilla.

Para este paso necesitaremos usar la lana de acero de un grano medio con el que conseguiremos emparejar la superficie y eliminar las irregularidades que pueda tener el mueble fruto de su fabricación o de una anterior restauración.

pintura para madera
Una vez culminado el lijado se debe quitar todo el polvillo que se ha producido y para ello no hay nada mejor que pasar por toda la superficie del mueble una brocha ancha bien seca.

Asegurándonos de no dejar nada de polvo ni ninguna otra suciedad en la superficie del mueble, comienza el proceso de teñido, para lo cual utilizaremos un tinte al agua que son más fáciles de emplear y corregir si acaso cometemos errores.

2. Teñido


Para el teñido debes seguir la veta de la madera hasta que hayas cubierto toda la superficie del mueble. Si has empleado la brocha, puedes mejorar el aspecto del color pasando un paño de algodón cuando está recién teñido para eliminar el exceso de tinte y así evitar la saturación del color.

Es importante tener en cuenta que cada mano de tinte que apliques sobre otra anterior añade color, por lo tanto si quieres que el mueble quede de color claro, una mano será suficiente, pero si lo prefieres más oscuro puedes emplear varias manos de tinte hasta conseguir el color deseado. Recuerda que, cundo hayas pasado la última capa de tinte con brocha debes pasar el trapo de algodón para emparejar la superficie.

3. Secado


El proceso de teñido acaba con un buen secado, serán al menos 48 horas que deberás dejar el mueble en un lugar ventilado y seco, donde no le dé el sol directo o la superficie se manchará.

martes, 29 de septiembre de 2015

Puntos a tener en cuenta al pintar muebles de madera

A la hora de comprar pintura para madera, además de saber elegir el producto que mejor se adecue a las propiedades del mueble interior, debemos tener algunos aspectos en cuenta para lograr un buen acabado y no perjudicar la madera de la que esta hecha. Hay una serie de errores comunes que cometemos al pintar muebles de madera de interior y que pueden estropear el resultado de tu trabajo.

No preparar la madera antes de pintar el mueble


Si el mueble estaba pintado o barnizado anteriormente, lo mejor es quitar el acabado antiguo, especialmente si tiene varias capas o es barniz viejo y estropeado. La nueva pintura para madera puede desprenderse al aplicar las capas externas.

Si el mueble es de madera en crudo o natural, la madera tiene que estar libre de los "pelitos" y pequeñas astillas que a veces tiene el material nuevo. Por ello es necesario lijarlo y retirar el polvo generado con un paño o trapo que no deje pelusa.

No usar imprimación o base selladora sobre los muebles


Este quizás es el error más común y uno de los que más perjudica la madera, ya que este tipo de pintura sella los poros de la superficie, evitando que la madera natural "respire", la pintura no se adhiera correctamente y aparezcan burbujas que acabarán haciendo que la pintura se caiga.

No lijar entre capa y capa en el proceso de pintar el mueble


Para pintar como un profesional debes lijar, ya que siempre quedan imperfecciones en la superficie pintada. Si lijamos muy suavemente, conseguimos que estas pequeñas imperfecciones desaparezcan. En acabados de tipo rústico no tiene tanta importancia, pero sí si lo que quieres es un mueble liso y perfecto. Después, hay que retirar el polvo con un paño que no deje restos.

Para saber si la madera está lista, pasa la mano en círculos por la superficie y comprueba que esté suave y lisa.

No respetar los tiempos de secado de la pintura


Este factor es aplicable tanto a la pintura para madera como para el resto de aplicaciones. La paciencia es la madre de la ciencia, y es importante que nos ajustemos a las instrucciones del fabricante porque los tiempos de secado son diferentes dependiendo de los componentes de los barnices.

pintura para madera

No proteger el mueble cuando esté pintado


Ya sea con una capa de cera incolora o un barniz protector, es importante proteger el acabado de los muebles pintados. Dará más luminosidad y protegerá la pintura de pequeños arañazos y manchas de líquidos u otros productos. En el caso de la cera, además, es muy sencillo renovarla, importante para el mantenimiento de tus muebles.

Pintar el mueble al sol o al aire libre


El sol y el aire pueden estropear tu trabajo cuando estás pintando muebles de interior. El sol acelera el secado de la pintura pero hay algunas que tienen componentes que reaccionan al sol directo de forma que se resquebrajan, forman ampollas o burbujas. Cuando esto ocurre es muy molesto y pesado recuperar el acabado. Además, la brisa o un ligero viento puede llevar hasta tu pintura restos de polen u hojas, que también estropeará el acabado. Y no te olvides de pequeños insectos.

Por otra parte, el secar rápidamente, te impedirá algunos retoques cuando la pintura aún este húmeda. Así es que, si quieres trabajar al aire libre, asegúrate que el sol no es incompatible con los productos que uses y busca un lugar que esté bien resguardado.