jueves, 1 de octubre de 2015

Restaurando muebles (Parte I)

Todos tenemos en nuestro hogar muebles de madera que por el uso o simplemente por el paso del tiempo se han estropeado, cambiado su color, perdido el brillo o han aparecido feas rayas sobre la cubierta que nos obligan a tapar la madera con un mantel. Cuando un mueble de madera de estropea no es necesario cambiarlo ni enviarlo a un taller, ahora puedes realizar la renovación y restauración de cualquiera de tus muebles con un poco de pintura para madera y unos cuantos trucos.

Material


El listado de materiales que necesitas tener antes de empezar la tarea es:


  • Brocha y pincel
  • Tinte y pintura para madera
  • Barniz y disolvente
  • Tapaporos
  • Lana de acero
  • Muñequilla de algodón
  • Cubeta

1. Preparar la superficie:


Lo primero que se debe hacer es preparar la superficie del mueble para que pueda ser teñida de manera uniforme; para ello deberemos comenzar con un primer lijado. Si estaba pintada con una pintura para madera requerirá de mayor esfuerzo y mayor número de pasadas mientras que si se trataba de una superficie virgen que nunca había sido teñida o barnizada, la tarea será mucho más rápida y sencilla.

Para este paso necesitaremos usar la lana de acero de un grano medio con el que conseguiremos emparejar la superficie y eliminar las irregularidades que pueda tener el mueble fruto de su fabricación o de una anterior restauración.

pintura para madera
Una vez culminado el lijado se debe quitar todo el polvillo que se ha producido y para ello no hay nada mejor que pasar por toda la superficie del mueble una brocha ancha bien seca.

Asegurándonos de no dejar nada de polvo ni ninguna otra suciedad en la superficie del mueble, comienza el proceso de teñido, para lo cual utilizaremos un tinte al agua que son más fáciles de emplear y corregir si acaso cometemos errores.

2. Teñido


Para el teñido debes seguir la veta de la madera hasta que hayas cubierto toda la superficie del mueble. Si has empleado la brocha, puedes mejorar el aspecto del color pasando un paño de algodón cuando está recién teñido para eliminar el exceso de tinte y así evitar la saturación del color.

Es importante tener en cuenta que cada mano de tinte que apliques sobre otra anterior añade color, por lo tanto si quieres que el mueble quede de color claro, una mano será suficiente, pero si lo prefieres más oscuro puedes emplear varias manos de tinte hasta conseguir el color deseado. Recuerda que, cundo hayas pasado la última capa de tinte con brocha debes pasar el trapo de algodón para emparejar la superficie.

3. Secado


El proceso de teñido acaba con un buen secado, serán al menos 48 horas que deberás dejar el mueble en un lugar ventilado y seco, donde no le dé el sol directo o la superficie se manchará.

No hay comentarios:

Publicar un comentario